jueves, 27 de septiembre de 2007

RECORDATORIO

Próximo jueves, textos en jerga, cultismos y eufemismos.

Como habíamos hablado en clase de Julio Cortázar, figura humana entrañable, y uno de los grandes escritores en lengua castellana del siglo XX, paso a reproducir algunos fragmentos de RAYUELA, su obra más valorada, para animaros a leerla algún año de estos. La podéis encontrar íntegra aquí http://www.literaberinto.com/cortazar/rayuela.htm

Capítulo 7

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.


Capítulo 41

Fue a buscar el diccionario de la Real Academia Española. En cuya tapa la palabra Real había sido encarnizadamente destruida a golpes de gillete, lo abrió al azar y preparó para Manú el siguiente juego en el cementerio.

"Hartos del cliente y de sus cleonasmos, le sacaron el clíbano y el clípeo y le hicieron tragar una clica. Luego le aplicaron un clistel clínico en la cloaca, aunque clocaba por tan clivoso ascenso de agua mezclada con clinopodio, revolviendo los clisos como clerizón clorótico."
-Joder -dijo admirativamente Oliveira. Pensó que también joder podía servir como punto de arranque, pero lo decepcionó descubrir que no figuraba en el cementerio; en cambio en el jonuco estaban jonjobando dos jobs, ansiosos por joparse; lo malo era que el jorbín los había jomado, jitándolos como jocós apestados."

"Es realmente la necrópolis", pensó. "No entiendo cómo a esta porquería le dura la encuadernación."


Capítulo 68

Apenas él le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clémiso y caían en hidromurias, en salvajes ambonios, en sustalos exasperantes. Cada vez que él procuraba relamar las incopelusas, se enredaba en un grimado quejumbroso y tenía que envulsionarse de cara al nóvalo, sintiendo cómo poco a poco las arnillas se espejunaban, se iban apeltronando, reduplimiendo, hasta quedar tendido como el trimalciato de ergomanina al que se le han dejado caer unas fílulas de cariaconcia. Y sin embargo era apenas el principio, porque en un momento dado ella se tordulaba los hurgalios, consintiendo en que él aproximara suavemente sus orfelunios. Apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los encrestoriaba, los extrayuxtaba y paramovía, de pronto era el clinón, la esterfurosa convulcante de las mátricas, la jadehollante embocapluvia del orgumio, los esproemios del merpaso en una sobrehumítica agopausa. ¡Evohé! ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentían balpamar, perlinos y márulos. Temblaba el troc, se vencían las marioplumas, y todo se resolviraba en un profundo pínice, en niolamas de argutendidas gasas, en carinias casi crueles que los ordopenaban hasta el límite de las gunfias. FIN

miércoles, 26 de septiembre de 2007

Anorexia


Para apoyar el texto de Mario, os expongo una de las fotos de la campaña de Toscani contra la anorexia. La dirección del blog de Mario es http://nosoynadieespecial.blogspot.com/
Oliverio Toscani es un fotografo muy conocido por sus campañas "publicitarias" provocativas. En Wikipedia cuentan de él:
" Oliviero Toscani (n. 1942, Milán) es un fotógrafo italiano, reconocido principalmente por sus campañas publicitarias diseñadas para la marca de ropa Benetton, las cuales provocaron controversia en las décadas de 1980 y 1990.
Estudió fotografía en Zúrich, Suiza, entre 1961 y 1965. Entre 1982 y 2000, Toscani trabajó para Benetton, contribuyendo al crecimiento de la marca United Colors of Benetton hasta ser una de las marcas más reconocidas mundialmente. Una de sus campañas más famosas incluía una fotografía de un enfermo de SIDA agonizando en una cama de hospital, rodeado de familiares dolientes. Otras, incluían alusiones al racismo, la guerra, la religión y la pena capital. En 1990, Toscani fundó la revista Colors (propiedad de Benetton), junto con el diseñador gráfico Tibor Kalman. Bajo el lema "una revista sobre el resto del mundo", Colors explotaba el multiculturalismo prevalente en la época, así como a las campañas publicitarias de Benetton. La línea editorial era independiente de la marca de ropa. En 1993, Toscani creó Fabrica, un centro de investigación sobre el arte en la comunicación; y encargó el diseño al arquitecto japonés Tadao Ando. En 2005, Toscani levantó polémicas nuevamente, cuando hizo fotografías para la campaña publicitaria de la marca de ropa masculina "Ra-Re". Los retratos aludían al homosexualismo masculino, de un modo que enardeció a diversos grupos que debatían los derechos homosexuales."

martes, 25 de septiembre de 2007

Hablando de Cuba


Como estáis hablando de Cuba y parece que con conocimiento, os recuerdo que en la página web

http://web.mac.com/acmateo/lengua/

tenemos la colaboración de un compañero cubano, que realiza las tiras de humor. Echadle una ojeadilla y decid qué os parece. Os lo agradecerá.

A.C.

Nota.- Perfectos los blogs que estáis haciendo. Sólo un pequeño detalle, cuidad un poco más la ortografía. Puesto que lo publicado se convierte en vuestra imagen pública, pasadlos por "word" o algo parecido, tipo diccionario, y corregid errores.

lunes, 24 de septiembre de 2007

Primera parte del artículo de Javier Marías

Como os habreís fijado, el artículo de Javier Marías se encabeza con los paréntesis de (Y continuación del pasado domingo). Aquí os dejo el artículo anterior




Cuando la gente no tenemos razón

JAVIER MARÍAS 16/09/2007

El sistema democrático tiene un inconveniente o peligro en el que en los últimos tiempos se está cayendo sin cesar, a saber: su intento de traslación a todos los ámbitos, es decir, también a los que no son estrictamente políticos. Pocas personas refutarían hoy que, aunque imperfecto, es el sistema más aceptable, razonable y justo de darse una gobernación. No tanto porque los votantes acierten en sus preferencias (pocas veces lo hacen, en realidad, y, sin salirnos del presente, no hay más que mirar a los Estados Unidos, a Venezuela, a Irán o a Italia hasta hace nada, que tuvo durante años encumbrado a Berlusconi), sino porque el conjunto de los ciudadanos está dispuesto a aguantarse con los resultados, por disparatados o dañinos que parezcan, a acatarlos y respetarlos. Es decir, lo importante de la democracia no son los gobernantes que de ella emanan (recuérdese que Hitler alcanzó el poder mediante urnas y pactos), sino el acuerdo de la población al respecto: quienes la mayoría quiera que gobiernen, esos gobernarán sin discusión, y los que estamos horrorizados por la decisión de esa mayoría no nos sublevaremos contra ella, sino que nos exiliaremos o tendremos paciencia y trataremos de convencerla de otra cosa en la próxima ocasión. Lo único que la democracia garantiza es esto: a) que se renuncia a la fuerza para la obtención del poder; b) que asimismo se renuncia a la fuerza para echar a un Gobierno, aunque a muchos les parezca que lo ha hecho mal o que es nocivo para el país. Lo que jamás garantiza, y eso lo deberíamos tener muy claro, son gobernantes justos y honrados.

Por eso resulta irrisorio que tantos políticos actuales apelen al origen democrático de su poder como apelaban antiguamente los reyes al supuesto origen divino del suyo (bueno, los reyes y algunos dictadores: no olvidemos que las monedas de Franco lo proclamaban "Caudillo de España por la Gracia de Dios", sin que un solo jerarca de la Iglesia Católica protestara por la usurpación blasfema). Subyace a esa actitud la tergiversadora idea de que "la gente tiene razón", y de que "si la gente me ha elegido, es que soy justo, bueno, honrado y eficaz". Evidentemente, esto no se puede saber de ningún gobernante hasta que ya ha ejercido su poder, y ni siquiera el hecho de verse refrendado por "la gente" en las siguientes votaciones lo hace un ápice mejor. El embustero y cataclísmico Bush Jr fue refrendado, como el dictatorial, golpista y manipulador Hugo Chávez; hacia 1960, Franco, de haber legalizado los partidos y haber convocado elecciones libres, habría ganado éstas de calle, porque la gran masa social española era decididamente franquista, aunque eso quiera negarse y olvidarse ahora; y lo mismo habría sucedido con Castro en Cuba a lo largo de décadas, como ocurrió con Hitler y Mussolini y Perón en su día. Haber sido elegido democráticamente sólo blinda ?o debe blindar? contra un golpe de Estado, contra el derrocamiento violento del gobernante. Nada más. Pero en modo alguno hace a éste bueno. Y para ser ?seguir siendo? verdaderamente democrático no basta con haber sido elegido de ese modo, aunque sea condición necesaria. También hay que gobernar de ese modo, y por eso no he pestañeado al tildar a Chávez de dictatorial, por muchos votos que cada vez obtenga ahora en sus untadas urnas (untadas de petróleo, se entiende).

Sin embargo estas ideas sencillas, que a mi juicio deberían estar claras para todo el mundo, parecen cada vez más difíciles de comprender. Lo que la gente llama "la gente" no por fuerza tiene razón, o la acaba teniendo tan sólo al cabo de mucho tiempo, retrospectivamente, lo cual es como decir que son los nietos de "la gente" los que acaso tendrán razón respecto a la época de sus abuelos ? y, lamentablemente, podrán no tenerla, en cambio, respecto a su presente. Dicho de otra forma: los alemanes de hoy ven el nazismo como un desastre, una equivocación y un horror, pero los alemanes contemporáneos de ese mismo nazismo lo veían como la mayor bendición de su historia; lo cual, por desgracia, no hace mucho más sabios a los alemanes de ahora sobre su momento actual. O, por recurrir a otro ejemplo: casi todos los norteamericanos condenan hoy los excesos y abusos del McCarthismo de los años cincuenta, y en cambio no desaprueban algo mucho más grave que aquello y que se da en nuestros días, el Guantanamismo. Me temo que tendrán que ser sus nietos quienes se avergüencen y escandalicen de que se mantuviera encerrados en un penal fantasma, durante años y bajo tortura, a centenares de presos sin juicio ni acusación, de manera no muy distinta de como el stalinismo tuvo a millares confinados en sus gulags. Bush Jr, el responsable, fue elegido democráticamente (bueno, la segunda vez), pero un lugar como Guantánamo lo desdemocratiza en gran medida. No hasta el punto, desde luego, de que se lo pueda echar por la fuerza, porque la democracia sobre todo consiste, como dije antes, en que estemos todos de acuerdo en que eso no se puede hacer nunca con nadie, mientras el gobernante no se las haya ingeniado para perpetuarse, o para acabar con las elecciones e impedirnos acudir otra vez a las urnas, las únicas que lo podrán expulsar.

Artículo a analizar

El tigre

MANUEL VICENT 23/09/2007

Durante una tempestad que se desencadenó de repente en mitad de la sabana, un tigre fue alcanzado de lleno por un rayo, y entre los dos se produjo una gran confusión de luz, pero lejos de matarlo o herirlo la descarga eléctrica sólo trazó sobre la piel del tigre una nueva raya. A partir de ese momento fue un tigre con una raya de más, color fuego, que se veía brillando a mucha distancia. Si este felino tuviera vida interior, semejante suceso podría ser entendido como una gran conquista de su espíritu. Gracias a su poder de concentración para enfrentarse a todos los peligros había sido capaz de neutralizar la fuerza del rayo, un hecho del que podía sentirse muy orgulloso. Sabiéndolo diferente, todas las fieras de su misma especie, incluidos los leones, comenzaron a rendirle admiración, pero un día fue avistado por unos cazadores furtivos, quienes al advertir su rareza experimentaron un deseo furioso de capturarlo, puesto que este tigre se había convertido en una pieza única, la más cotizada, como una obra de arte. La codicia dividió a los cazadores en dos bandos: unos soñaban con ofrecerlo al zoo de Berlín para que se convirtiera en una estrella de la modernidad; en cambio, otros querían desollarlo, echar su carne a los buitres y vender la piel al peletero más afamado para que entrara abrazado a una mujer fascinante en el Metropolitan Opera House de Nueva York. El tigre supo muy pronto la pasión que había despertado entre sus admiradores, cuyo número iba en aumento día a día, todos armados. Estaba recreado en su gloria cuando oyó silbar muy cerca la primera bala. Era el mensaje que le mandaba un cazador para demostrarle cuánto le quería. A este disparo siguieron varios más, todos con la misma señal. Antes de que las bocas de los rifles formaran a su alrededor un círculo amoroso insalvable, el tigre consiguió refugiarse en una mancha boscosa de la sabana. Hasta allí llegaron enseguida otros cazadores con cerbatanas y cápsulas de somníferos. Ni siquiera podía esperar que la noche le protegiera. La raya de fuego brillaba sobre su piel en la oscuridad, y aunque le querían a él nada más, todas las fieras huyeron de su lado al verse descubiertas por aquel resplandor. A medida en que la raya del tigre despertaba más pasión, se ahondaba alrededor la soledad. El rayo lo había elegido para la gloria, y al mismo tiempo lo había condenado. El tigre supo que estaba perdido. El instinto le hizo saber que la belleza sólo está a salvo y permanece incontaminada cuando es inaccesible.

jueves, 20 de septiembre de 2007

Ayuda para el crucigrama


- Una ayudita, por el amor de Dios -dijo, la buena anciana-, una ayudita que la vida se me va antes de que vuelva a ver el agua del río volver. Una ayudita, por el amor de Dios.

- Hermana, ¿para qué necesitáis ayuda? Si ella en mi mano está, estad segura que os la daré y con ella podéis contar.

- Hermano, un crucigrama he de resolver antes de que el día acabe. Si no, la Parca vendrá y la Laguna habré de cruzar. Esta es la apuesta que con la muerte hice: "Si antes del amanecer, el crucigrama logro solucionar, un año más de vida me dará"

- Hermana, grave es la apuesta que habéis osado apostar. Pero, si en ella la vida os va, decidme la primera horizontal e intentaré ayudar. "¿Perfume de Francia? Fragancia", la respuesta debe ser.

Y así una tras otra, "¿Variedad de flora y fauna? Biodiversidad. ¿La moneda griega? Dracma." el crucigrama logramos acabar. Y yo quedé con la emoción que da una vida salvar.

Y ella... Con el gozo y el jolgorio de los trapos de vieja quitar y, con la su cara de joven, que aún le quedan muchos años por contar, gritando por las calles, cantaba con este cantar: "El profesor de lengua te lo agradecerá"

miércoles, 19 de septiembre de 2007

El camino... andando

Si como dice el poeta "... se hace camino al andar", comencemos por establecer una primera y una segunda tarea. La primera será una declaración jurada de adhesión, de prestar atención al Blog al menos una vez por semana, hasta que la muerte os separe, para lo bueno y para lo malo, salvo en peligro de muerte o en período de exámenes, en los que se exime de aparecer por este sitio.
Una vez llevada a cabo la adhesión, empezaremos por leer un primer texto y comentarlo. Como dice Sarah Blakemore y Uta Frith en su libro "Cómo aprende el cerebro", el cerebro de adolescentes y jóvenes sigue creciendo y, cuando dicen creciendo, quieren decir físicamente, es decir, que al ser adultos seréis cabezones, y como yo quiero ayudar a que aumente el perímetro craneal de nuestros españolitos, siempre he sido partidario de empezar por lo difícil para llevar la inteligencia siempre con un poquito la lengua fuera. Así pues, el primer artículo, que paso a transcribir, se las trae. Tiene su punto y su gracia y espero que dé mucho de sí. Se admite todo tipo de comentarios... dentro del bien decir y del juicio común.

TRIBUNA: JAVIER CERCAS
No se puede vivir del amor

JAVIER CERCAS 09/09/2007

Modestia aparte, este verano que he pasado en un pueblo catalán donde la única bandera que ondea es la española y donde todos los vecinos se dan los buenos días por la calle ha sido un verano muy intenso. De entrada me dediqué a meditar durante siete horas diarias sobre No se puede vivir del amor, una canción que demuestra que Andrés Calamaro es, junto con Jünger Habermas, uno de los grandes pensadores de nuestro tiempo.

La canción argumenta sin posibilidad de réplica que, como le dicen "un soldado romano a Dios" y "Romeo a Julieta en el balcón", no se puede vivir del amor: las deudas, sin ir más lejos, no se pueden pagar con amor, ni una guerra se puede ganar con amor. Fijada esta verdad inédita, Calamaro prodiga elegantes apuntes autorreflexivos ("Por qué cantamos canciones de amor / si suenan mal / y nunca tienen razón") y aforismos no indignos de Voltaire: "Qué difícil es vivir sin amor, / pero sin fortuna es mucho peor". Como no se puede vivir sólo de Calamaro, cuando creí agotar la canción empecé a meditar sobre otras cosas. Medité, por ejemplo, sobre P. G. Wodehouse, quien consiguió la hazaña de llegar a viejo sin haber escrito más que chistes y quien a principios de 1941, mientras era conducido por los nazis a un campo de internamiento, le confesó a un compañero de desdicha: "Quizá después de esto debería escribir un libro serio". Por supuesto, Wodehouse fue incapaz de escribir un libro serio; Tolstói, en cambio, apenas consiguió en toda su vida escribir un solo libro que no fuera serio. Sobre Tolstói también medité muchísimo, porque leí un panfleto suyo en el que asegura que Shakespeare es un escritor malo a matar cuya reputación incomprensible sólo se explica por "una especie de hipnosis masiva". Por fin, cuando me cansé de Calamaro y Wodehouse y Tolstói y Shakespeare me dediqué a pensar sin parar en una frase que George Orwell escribió sobre Gandhi, quien casi consiguió ganar una guerra con amor, y además ligerito de ropa: "Todo el mundo es inocente hasta que se demuestre lo contrario, excepto los santos".

Bien es verdad que mi vida afectiva no fue menos intensa que mi vida intelectual. El verano empezó de forma dramática, cuando un imprevisto me obligó a separarme de mi perra, que es el único ser vivo que se alegra de que yo llegue a casa y el único que me ríe los chistes; dado que no quería que se sintiera como Wodehouse, tirando la casa por la ventana la interné en una guardería canina de cinco estrellas, y al cabo de tres días, cuando fui a buscarla, la perra no salió de su confinamiento con la idea de escribir un libro serio, sino peinada y perfumada y con unos humos de marquesa dieciochesca, resuelta a castigar con su desdén mi abandono; traté de que se aviniera a razones, explicándole que no se puede vivir del amor, pero no hubo manera y se pasó una semana entera sin dirigirme la palabra. Para entonces ya llevábamos un mes de veraneo durante el cual mi hijo había consagrado sus horas de ocio, que eran todas, a llevar un cómputo exacto de las meteduras de pata diarias de su padre (media final del verano: siete meteduras de pata al día), afición de la que me defendía refugiándome en mi intensa vida intelectual y acordándome de una dama dieciochesca amiga de Voltaire que declaró: "¿Un hijo? Una enfermedad de nueve meses y una convalecencia de toda la vida". Ignorado por mi perra y escarnecido por mi hijo, llamé a mi madre, que acudió de inmediato, presta al rescate, y cuando la vi bajar del tren en la estación me emocioné tanto que abrí los brazos y lancé un escalofriante alarido de júbilo; en ese momento apareció junto a ella un crítico literario que hace tiempo escribió una reseña un tanto reticente de uno de mis libros y a quien desde entonces persigo para degollarlo: el crítico pegó un respingo tremendo, seguro de que había llegado su hora y de que todo el mundo es inocente mientras no se demuestre lo contrario, excepto los críticos; en cuanto a mí, pensé magnánimo qué difícil es vivir sin amor (aunque sin fortuna es mucho peor), y también que al fin y al cabo el crítico no me había tratado tan mal como Tolstói a Shakespeare, así que lo ignoré con más humos que si yo fuera una marquesa dieciochesca. Mientras caminaba cogido del brazo de mi madre, enormemente feliz y seguro de que ya nada malo podía ocurrirme, ella me contó que aquella noche había tenido dos sueños: en uno cosía a navajazos a Rocío Jurado, que había vuelto de la tumba para llevarse a mi padre, y en el otro publicaba un artículo en mi columna de El PAÍS donde contaba la historia simpatiquísima de su primo Telesforo, que mató a una vaca de un cabezazo. "Eso sí que es un artículo", la felicitaban sus amigas. "Y no la mierda de cosas que escribe tu hijo". Me sentí un rey de Shakespeare, un príncipe de Tolstói, sintiendo en mis carnes que la virtud no triunfa nunca, pero sintiendo también que el hombre es más noble que las fuerzas que lo destruyen. El verano acabó y dejé el pueblo y volví a Barcelona. Al principio fue agotador, no porque echara de menos la bandera española, sino porque daba los buenos días a todo el mundo en el autobús y el metro; por suerte, pronto comprendí que no se puede vivir del amor y me tranquilicé. Me tranquilicé bastante. Pero yo creo que después de este verano debería escribir un libro serio. Modestia aparte.

Bienvenida

La realización de un Blog para la asignatura de lengua, geografía y otras era algo a lo que le estábamos dando vueltas A. Hidalgo y un servidor. Al acabar las primeras clases de esta mañana, ambos nos hemos puesto al día de nuestros avances: uno, a través de la creación de una página web; otro, a través de un Blog. Visitado el Blog de Geografía y vista la amplitud de vuestras respuestas, me veo en la necesidad de superar mis dudas sobre el tema y lanzar la propuesta del Blog. Esta propuesta reza así: "La actividad consistente en realizar un periódico en el último trimestre del curso puede ser sustituida por la realización de un Blog en el que comentéis los distintos artículos y noticias que vayáis leyendo a lo largo del año, así como su debate y discusión."
Para promocionar su realización nos acogeremos a las "rebajas" de comienzo de trimestre.
OFERTA: La realización del Blog se considerará una actividad positivamente puntuada en cada uno de los períodos evaluables en que se lleve a cabo con suficiencia y actitud positiva.
VALE.