Cuando empecé a escribir, tenía una mesa con un agujero en el que se colocaba un tintero, una pluma de ave y un papel secante para evitar la propagación de las manchas de tinta. Luego, vino la pluma estilográfica. Después, el BIC. En el paso siguiente el Spectrum, el WordPerfect... El borrador era imprescindible porque era imposible que saliera bien a la primera.
Ahora, escribo primero en papel y releo. Retoco. Reescribo y lo paso al ordenador. Después, lo imprimo. Retoco de nuevo y, finalmente, lo grabo e imprimo definitivamente. Y si me ha quedado "bonico", de vez en cuando lo releo y lo disfruto
¿Y en el Blog? Escribo. Releo. Retoco. VISTA PREVIA. Retoco. PUBLICAR ENTRADA.
No digo que seáis tan minuciosos, pero ¿habéis pensado que si releéis varias veces lo que escribís antes de publicarlo, evitaríais algunos de los errores que aparecen en los textos? Abajo la "i" latina en lugar de la conjunción "Y". Vivan los tiempos compuestos escritos con "h", propia del verbo haber.... Y cuidado con los acentos.
La mayoría de los textos que escribís tienen una calidad argumentativa e, incluso literaria, sobresaliente; pero es una pena que se eche a perder por un acento fuera de sitio, una persona verbal equivocada o un signo de puntuación inoportuno.
¡¡VIVA EL BORRADOR!!
1 comentario:
Carrillo, en mi blog ya tienes un artículo de opinión comentado del suplemento de El País de este domingo.Pásate cuando puedas.
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