Al parecer en el mundo hay 7.000 lenguas. Y la mitad están en trance de desaparición. Acongoja imaginar esa gigantesca masacre silenciosa. Una lengua es algo extraordinario, es uno de los mayores logros de la mente humana. Un logro colectivo. Asombra todo ese ingenio, esa creatividad, ese esfuerzo invertido por una comunidad durante milenios no sólo para crear una herramienta de comunicación eficaz, sino también para dar forma a sus sueños y a sus miedos, a su manera de ver el mundo. Una manera única, porque cada lengua es una traducción de la realidad. Y todo eso, todo, junto con las memorias de los antepasados, los cuentos que las madres contaban a sus niños, las canciones y los rezos, desaparece calladamente para siempre cuando muere una lengua, y al poco es como si ese pueblo nunca hubiera existido.
Siempre me conmovió esa preciosa historia de Humboldt, el gran naturalista alemán, que en su viaje de exploración por Centroamérica entre 1799 y 1804 se encontró con que una de las tribus que quería visitar, la de los atures, había sido exterminada por los caribes, y que sólo quedaba un pobre loro viejo y tiñoso que farfullaba una cantinela que nadie entendía, que era la lengua atur. Humboldt, sabedor del valor de lo perdido, invirtió infinidad de horas intentando transcribir al papagayo y rescató cuarenta palabras, es decir, cuarenta sonidos seguramente deformados por el animal y que nadie sabía lo que significaban. Pero por lo menos gracias a ese pájaro, y sin duda a Humboldt, hoy estamos siquiera mencionando a los atures. Déjame que te diga que hay casos peores, como el de esos dos ancianos del Estado de Tabasco, en el sureste de México, que son los dos últimos conocedores de la lengua zoque que hay en el mundo. Lo malo es que están enfadados y no se hablan. Somos más idiotas que los loros.
ROSA MONTERO ( el País Martes, 29 de abril de 2008 )
4 comentarios:
Es increíble saber que existen tantas lenguas en nuestro planeta y que a medida que pasa el tiempo se vayan extinguiendo. Y es que puede que sea el ser humano el que destruya todo lo que nos rodea ( especies de animales, lenguas, EL MUNDO ENTERO con el cambio climático, etc ). Como pone en el artículo, podemos observar la existencia de una lengua la cual solo conocen dos ancianos, y que encima no utilizan ya que no se hablan.
Me parece increíble por otro lado que gracias a un papagayo, sepamos que existía un lengua, porque el ser humano es tan salvaje que no tubo piedad ni temor en acabar con un pueblo, un cultura, una lengua ..
El tema que encontramos en este artículo de opinión es la extinción, cada vez más, de las distintas lengua del planeta.
En resumen lo que este artículo nos trata de expresar es una de las situaciones en las que se encuentra el mundo ( una entre tantas otras que se deberían cambiar )es como cada vez y sin apenas percibirlo estan desapareciendo muchas de las lenguas existentes.
Y es que como bien dice metafóricamente la autora, se trata de una Gigantesca masacre silenciosa.
(*.*)
Es agradable ver que el blog cobra vida y no está en peligro de extinción como las lenguas. Aunque sabemos que llegando Junio, le espera nueva vida. ¿Le pasará lo mismo a las lenguas?
Una vez escuché esta Leyenda cubana del Diluvio:
“Obbatalá hizo la vida, pero se le olvido hacer la muerte…”
Pasaban los años y los hombres y las mujeres cada vez se ponían más viejos, pero no se morían…La tierra se llenó de viejos que tenían miles de años y que seguían mandando de acuerdo a sus viejas leyes, los jóvenes tenían que obedecerlos y cargar con ellos, porque siempre habían sido así las cosas. Pero cada día la carga se hacía más pesada.
Tanto clamaron los jóvenes que un día sus clamores llegaron a oídos de Oloffin, y Oloffin vio que el Mundo no era tan bueno como él lo había planeado. Y vio que el dolor se había adueñado de la tierra…
Entonces Oloffin le dijo a Odduá que llamara a Ikúpara que se encargara del asunto. Hizo Ikú entonces que lloviera y lloviera sobre la tierra durante treinta días y treinta noches sin parar, y todo fue quedando bajo el agua. Sólo los niños y los más jóvenes pudieron treparse en los árboles gigantes y subir a las montañas mas altas. Y la tierra entera se convirtió en un gran río sin orillas. Hasta que la mañana del día treinta y uno paró de llover.
Los jóvenes vieron entonces que la tierra estaba más limpia y más bella, y corrieron a darle gracias a Ikú, porque había acabado con la inmortalidad."
Pues yo estoy de acuerdo que es increible y algo bonito tener una lengua, una lengua propia, es algo de la mente humana, pero hoy en día, en el s.xx|, pues eso está trayendo demasiada política y demasiados problemas a una ciudad donde no debería de ocurrir ninguno de esos problemas. Es una lástima que no se sepa valorar nada de lo que tenemos de valor, ya que somos unos ineptos que no sabemos valorar nada hasta que lo perdemos.
tranquilo Antonio que no está en peligro de extinción, jaja por lo menos mientras yo esté vivo! jaja porque ahora voy a estar a muerte en este maldito ultimo mes que queda.
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