Espero que, cuando leáis esto, ya se os haya pasado la resaca y os quede sólo esa sensación húmeda y somnolienta, a medio camino del dolor de cabeza y de la sonrisa pasada de tono, esa sonrisa que no puede cambiarse porque al menor movimiento del cuerpo reaparece el dolor de cabeza.
Parece que la cosecha ha sido buena y espero que la mesa/facultad donde os sirvan sea la deseada y ya la dicha será completa.
Así que sólo me queda daros la felicitación, desearos (no es necesario que lo diga, ya lo sabéis) lo mejor y deciros que aquí siempre tendréis vuestra casa.
Muchos abracicos.
A.C.
P.D.: Siento haberme perdido la "entrega" esta mañana, pero con la emoción ninguno del Seminario lo sabíamos (hasta hoy) y ya teníamos programada una reunión. De todas maneras, debo decir que os hemos tenido en mientes y hemos rezado algunas oraciones más o menos heterodoxas por vuestro futuro y por vuestras almas. Que Quevedo y Wilfredo el Valiente nos perdonen.
1 comentario:
jajajajaja no pasa nada estás perdonado, lo entendemos porque ha sido todo un poco improvisado! Muchas gracias por todo y esperamos seguir en contacto. :-)
Un saludo de parte de todos!
María.
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