Ya sé que esta primera entrada del curso 09-10 os puede coger un poco por sorpresa. No estáis obligados a conocer un pasado reciente que no es el vuestro. No me gusta -por oposición a los tiempos presentes- ir mostrando mi vida y mis opiniones por lugares públicos donde todo el mundo puede transitar. Aún me queda ese pudor de lo privado que me enseñaron de niño. Y, por mucho que los tiempos cambien, ese aspecto no lo he podido perder. Como tantos otros. Soy hombre de costumbres y creencias enraizadas, no fáciles de cambiar.
Por eso, al empezar este Blog no puedo sino recordar a los seres queridos, a los que más abajo hice un homenaje, cuando se quedaron conmigo para siempre. No sé si lo entenderéis, pero es mi obligación.
"Amor constante más allá de la muerte"
Cerrar podrá mis ojos la postrera
Sombra que me llevare el blanco día,
Y podrá desatar esta alma mía
Hora a su afán ansioso lisonjera;
Mas no, de esotra parte, en la ribera,
Dejará la memoria, en donde ardía:
Nadar sabe mi llama el agua fría,
Y perder el respeto a ley severa.
Alma a quien todo un dios prisión ha sido,
Venas que humor a tanto fuego han dado,
Medulas que han gloriosamente ardido:
Su cuerpo dejará no su cuidado;
Serán ceniza, mas tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado.
FRANCISCO DE QUEVEDO (1580-1645)
2 comentarios:
Bonito poema antonio. Claro que lo entendemos todos somos humanos y sentimos.
Un saludo.
Por cierto, que se me olvidaba, esa cancion de muse la tengo por el ordenador, veo que tienes buen gusto. jajaja
Publicar un comentario